domingo, 3 de abril de 2011

Give me the strength

Quería quedarme allí,
acurrucada en aquel tren
esperando que apareciese mi parada.
Y así despertar entre mil amaneceres nuevos llenos de vida.
Caminando mano a mano con el Sol,
paso a paso hacia la Luna.
Como siempre, a la deriva.
Quise perderme entre andenes
sin saber dónde esperaba llegar.
Caótica y sin rumbo
y, para no variar, delirando.
Siempre entre delirios, como debe ser.
Y esque nunca me ha gustado la cordura en todo su esplendor,
prefiero desvariar.
Prefiero creer que sigo en ese tren,
rumbo al mar;
que me queda poco para despertar,
salir del capullo
y batir mis alas.
Lejos y fuerte; y lejos.

Otra vez voy a volver a tener tiempo
para hacer el amor,
y abrazarme a otros anocheceres,
entre estrellas y sábanas.
¿Quién dijo que soñar era caro?
A mí dejadme libre,
que soy yo quien decide mi vida.
Ya basta de mentiras impuestas
y palabras disfrazadas.
Quítate las telarañas,
y vive tu vida,
no vivas cuentos que tengan decidido el final.
Sé tu propia historia,
sé parte de las calles,
mézclate con el aire,
sé pájaro de libertad.
Con más ganas que nunca,
de echar a volar.

No importa dónde vaya ese tren,
ni siquiera en qué parada te bajes.
Abre los ojos y vuelo,
pero no olvides echar a correr:
que hoy en día
no están bien vistos
los sueños.

No busques tu vida entre andenes,
los andenes son parte de tu vida
y tú eres parte de ellos;
con cada suspiro
que lanzas al aire
deseando conocer
otros lugares.

(Miriam
Jau)

1 comentario:

Sara dijo...

Es precioso, simplemente me encanta !
te sigo pedazo de artista, es brillante :D

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