sábado, 17 de julio de 2010

Volátil

Ser parte de algo más profundo que de este simple decorado.

Sus ganas de marcharse comenzaron a crecer, sus pies se estaban quedando demasiado pegados al asfalto, es más, juraría que vi algunas raíces nacer de sus pies. Le impedían moverse con libertad, le impedían levantar los pies del suelo, le impedían volar.

Ahora está creando ritmos por las montañas, refrescándose en la noche con el calor de las hogueras, cantándole a la luna llena, y pintándome las estrellas a mí desde lejos.


Y lo mejor, esque ahora ya no tiene que tomar la decisión de fundirse o derretirse con el crudo asfalto. A mí me queda poquito para hacerlo así que ven prontito y nos vamos de aquí que mis manos ya necesitan tocar y sentir otros lugares.



Colores y luna;
mi playa, arena, sol y espuma...

(Iratxo; SUEÑOS)

J.

3 comentarios:

Miquel dijo...

Ustedes dos tienen una malsana obsesión con el asfalto.
A mí la ciudad me gusta... Me parece un territorio maravilloso...

dijo...

jauu....
Vuela tú también, que te lo mereces, que eres de aire, que sabes volar. Un maullido de luna, para ti, lo sabes

dijo...

P.D.: jau, actualiza si tienes un rato, que vuelvo a la no-civilizacion
Besos de agua

Publicar un comentario