miércoles, 17 de febrero de 2010

Vivir es más que bombear sangre


No sé usted, pero yo tengo verdaderas ganas de vivir.
Respirar, salvo en ocasiones especiales, lo hago siempre. Y las cosas pierden su gracia cuando se repiten tanto.
De modo que necesito algo más que el fluyo de sangre y oxígeno por mis venas y arterias. ¿Comprende?
Necesito ver un duende al otro lado del espejo, uno de esos seres que son como humo de colores.
Necesito abrir la ventana y verme convertida en viento, en pájaro, en mañana, en luna, en música y en silencio; todo a la vez.

¿Y usted? ¿Qué es lo que quiere ver en su reflejo, la apacible muerte de un cuerpo inconsciente?
¿Los ojos cansados del abandono, del cinismo?


Yo he decidido que quiero ser de esas ilusas personas que piensan que sí se puede cambiar el mundo.
Quiero ser la sonrisa de una gran revolución.

Quiero despertarme y morder los momentos, pintar el aire,
gritar que somos libres y salvajes!




lau:nana


3 comentarios:

dijo...

Acaricia el tiempo duendecilla
Jau
=)

dijo...

- ¡Y la de conciertos que nos quedan!
- Y la de viajes juntas y...

¿Te acuerdas?
=)

dijo...

Como para no acordarme...
Y la de canciones en el metro...
Y la de coros...
Y...
Y...
Y tantas lunas...

=)
(Jau)

Publicar un comentario