lunes, 19 de septiembre de 2011

Luna menguante, mundo creciente



Quiero sumergirme en las entrañas, inundarme en una gota. Respirar.
Quiero sentir el abrazo de la tierra madre, otra vez, animal.
No caer.

Los hombres del asfalto también tienen sentimientos. En la ciudad todos somos perdedores, todos estamos perdidos. El mundo crece y menguamos al compás de un atasco. Dame la mano, vámonos

Envuelve, tierra, mis tristezas. Moldéame con tus manos ancestrales y con un soplo de tu aliento dame fuerza, quiero estar viva.


A ti, en ti, en tu silencio tu calma. En lo profundo del ser, en la sonrisa de lo eterno, allí sabrás luchar contra tus miedos. En ti encontrarás las preguntas, la forma de mirar que necesitas. 
Criatura, en ti está la luz que buscas, la oscuridad precisa de la que te escondes. La apacible esencia de quien no se tambalea en sí misma.
Eres la Nada, y lo eres Todo.



“Los iguales se atraen. Limítate a ser quien eres: sereno, transparente y brillante. Cuando irradiamos lo que somos, cuando sólo hacemos lo que deseamos hacer, esto aparta automáticamente a quienes nada tienen que aprender de nosotros y atrae a quienes sí tienen algo que aprender y también algo que enseñarnos…”


María Rozalén - Saltan chispas

Noche sin noche

Lo peor del insomnio es que todo se vuelve azul y da vueltas,
inmóvil, inconsistente, ignífugo.
Estás solo, completamente solo incluso aunque no lo estés.
Al pasar la lengua saboreas el regusto a derrota en los labios 
y notas cómo han desaparecido de la piel todas las caricias,
quedando tú y los ruidos del silencio mirándoos fijamente,
sin cuerpo ni fuerzas para hacer o decir nada.
Sin voz.

Lo peor del insomnio es sentir que todo podría detenerse en cualquier momento,
y así a tu lado eternamente durmientes
y así tus ojos abiertos,
sin parpadeo
sin sueños,
y así tus miedos de par en par
abriéndote.

Lo peor del insomnio es el azul, que se clava en el pecho
y te hace mezclar idiomas, perder la voz.
Te hunde en lo más profundo del colchón
y te quedas sin alma, pero te quedas.

Lo peor del insomnio son los lugares que no existen:
el espejo del baño,
la luz de una farola al otro lado del cristal,
el día que llegará
la fragilidad de los cuerpos.

Lo peor del insomnio es el genocidio.

El miedo

El frío que hiela tu aliento desde lo profundo de la garganta
La sensación de implosionar
romperse por dentro en haces de luz... sin luz,
el estallido que nunca llega.

Lo peor del insomnio es la mentira; decir buenos días e ir a desayunar.

Lo peor del insomnio es pensar que estás muerta
lo peor del insomnio es pensar que estás muerta
lo peor del insomnio es pensar.
              el insomnio es pensar.








.laura.nana.

sábado, 4 de junio de 2011

Complicado


Si cada persona fuese un planeta
grande o azul, liso, frío o con atmósfera, 
los habría convencidos esclavos de su órbita
y también locos corsarios sin mapa.

Algunos planetas jugarían a compartir elipse,
y curvas y curvas rotando sobre sí mismos y juntos
sin parar y parando para volver a girar.

Podríamos brillar como estrellas,
saborear nebulosas,
o cazar meteoritos,
si fuésemos planetas.

Porque no se llega a Orión siendo un satélite.




"Hay demasiado en juego para deprimirse,
así que basta de rendirse.
Más deprisa,
más deprisa,
quiero ver esa sonrisa tan grande
que te rompa la cara en dos partes iguales.

No me esperes esta noche,
esta noche no creo que vuelva
estoy pensando en coger fuerzas
para marcharme a luchar donde quieras.

Te has empeñado en hacerme ver
que esta noche no sueñas con mis ojos.
No soporto porque debo de tenerlos
siempre abiertos entendiendo,
siempre abiertos comprendiendo
que no nos queda tiempo para estar contentos,
no nos quedan fuerzas para seguir más adentro.
Tengo que intentarlo,
temo no poder hacer.
Nadie dijo nunca que fuese a ser fácil esto;
y no perdemos nada,
lo perdimos hace tiempo..”


Laura

miércoles, 25 de mayo de 2011

¡Buenos días!

NOSOTROS, somos la semilla de una gran REVOLUCIÓN. Y joder, ya era hora de despertar. Que no somos marionetas, que no nos manejan, que pensamos por nosotros mismos. Que ya hacía falta reivindicar lo que es nuestro, el poder del pueblo.

En una noche piensas que es muy difícil cambiar las cosas, pero te das cuenta de que podemos conseguirlo. En los días siguientes tienes muchísimas más esperanzas y coño, somos muchos. Ninguna amenaza nos aparta de nuestra lucha, porque es nuestra, porque es nuestro futuro. Porque vamos a seguir luchando por conseguirlo, y pasan los días y seguimos allí y no nos vamos a marchar, porque ya es hora de que nuestras voces se escuchen por encima de sus estupideces. Ya era hora de estar unidos, de luchar por una causa justa.

Y claro, esta es una revolución con luna, con baile y con fuerza. Esta es nuestra revolución, por la que vamos a seguir luchando. Por la que cada día que pasa somos más, y luego dirán que estamos cuatro perro flautas: y qué pasa con esas personas mayores que dicen que están orgullosas de nosotros, qué pasa con esa niña que nos agradece luchar por su futuro. Y te animan a seguir con la causa, a no abandonar, a seguir abriendo los ojos a tanta gente. Que ya era hora de despertar, que ya era hora de volver a sentir que estamos más vivxs que nunca. 

Ante todo, compañerxs: SALUD Y LIBERTAD.



Miriam
Jau