lunes, 19 de septiembre de 2011

Luna menguante, mundo creciente



Quiero sumergirme en las entrañas, inundarme en una gota. Respirar.
Quiero sentir el abrazo de la tierra madre, otra vez, animal.
No caer.

Los hombres del asfalto también tienen sentimientos. En la ciudad todos somos perdedores, todos estamos perdidos. El mundo crece y menguamos al compás de un atasco. Dame la mano, vámonos

Envuelve, tierra, mis tristezas. Moldéame con tus manos ancestrales y con un soplo de tu aliento dame fuerza, quiero estar viva.


A ti, en ti, en tu silencio tu calma. En lo profundo del ser, en la sonrisa de lo eterno, allí sabrás luchar contra tus miedos. En ti encontrarás las preguntas, la forma de mirar que necesitas. 
Criatura, en ti está la luz que buscas, la oscuridad precisa de la que te escondes. La apacible esencia de quien no se tambalea en sí misma.
Eres la Nada, y lo eres Todo.



“Los iguales se atraen. Limítate a ser quien eres: sereno, transparente y brillante. Cuando irradiamos lo que somos, cuando sólo hacemos lo que deseamos hacer, esto aparta automáticamente a quienes nada tienen que aprender de nosotros y atrae a quienes sí tienen algo que aprender y también algo que enseñarnos…”


María Rozalén - Saltan chispas

2 comentarios:

Lucía dijo...

Yo te doy la mano y nos vamos! :)
Me ha gustado mucho.
Un beso!

Sara dijo...

Precioso. Yo también quiero ser un animal, quiero estar viva. Un abrazo, espero que vuelvas a escribir pronto por aquí.

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